
Hoy la empresa ha presentado su primer borrador con numeros de cara a formalizar el Expediente de Regulación de Empleo (el dichoso ERE). 24 días por año trabajado y un máximo de 16 de mensualidades y 200 euros por mes más, durante 24 meses, para los “elegidos”, esto es aquellos que se trasladen junto a la empresa a Vallmoll. Recordemos en este punto que el ERE viene motivado por un traslado y no por un reves económico.
Esto es lo que empresa entiende por un “plan social”.
También es el momento en que me acuerdo de una reunión de los trabajadores con Joan Costa , antiguo gerente y verdadero hombre fuerte dentro de Rosa Gres, junto a Marcelino Sugrañes y Morató, donde aclaró, a su modo, las ambiguedades del convenio firmado por Ceramicas Sugrañes y la Generalitat e Incasol. Y dejó clara dos cosas, las indeminizaciones serían parte de lo generado por las recalificaciones de los terrenos expropiados y el plan social sería “bueno para todos”.
Una de las maneras gráficas que utilizó Costa para explicar las dificultades de la negociación con los poderes públicos fue recurrir al simil del traje. La administración le reprochaba que a cuenta de la actuación urbanistica para construir el SINCOTRON Ceramicas Sugrañes S.A aprovechaba para sustituir sus obsoletas instalaciones por las más modernas. Joan Costa se ufanó de que aquello era como un traje, y ya que se le pedía que se desprendiera de un viejo traje ya cochambroso, lo lógico y legitimo era sustituirlo por uno nuevo y flamante.
Ahora queda muy claro que los trabajadores de RosaGres eramos parte de esa fábrica cochambrosa a la que liquidar, que el nuevo traje a construir con los mejores hilos no era para nosotros.
Realmente no es ninguna sorpresa.
Y ahora, como en el cuento de Hans Christian Anderssen “El traje nuevo del emperador”, se pasean hermosos con su nuevo traje. Pero también podemos ver sus cuerpos desnudos, flacidos y sonrosados, sin callos ni marcas, como también podemos ver su catadura moral. Me sobran los epitetos y los calificativos, pero ya llegara el momento de pronunciarlos altos y claros.
Pero todavía tienen una oportunidad más; han de enterarse como sea que nosotros también queremos uno de esos fantásticos trajes del emperador.
P.s. La rabia empieza a desbordarse.