
Comunicado de los trabajadores de Ceramicas Sugrañes
Los trabajadores de Cerámicas Sugrañes expresamos nuestro rechazo a la propuesta de la empresa para la liquidación de nuestros contratos y para la ayuda al traslado de los trabajadores que vayan a Vallmoll. No sólo la rechazamos sino que la consideramos un insulto.
Peor aún, los trabajadores de Cerámicas Sugrañes entendemos el proceso del ERE como el broche final de la gran mentira con la que se nos ha engañado durante los tres últimos años.
Del “contamos con todos” pasando por el “no os preocupéis que tendremos un buen plan (social) para todos”, hasta esta miseria y la patada en el culo, por no hablar de las notas de prensa que ahora y desde la empresa se emiten, que falsean la realidad y ningunean a los trabajadores
Los trabajadores, a pesar de la sombra de la duda hemos hecho lo que se nos pidió desde la dirección, que no abandonáramos el barco y siguiéramos trabajando como antes. Y a pesar, como la misma dirección reconocía, de ser cada día más difícil, así lo hemos hecho.
Durante tres años hemos desatendido las leyes de prevención de riesgos laborables, hemos simultaneado faenas que correspondían a un solo trabajador y ocupado puestos para los que en principio no estábamos cualificados, hemos visto como la empresa buscaba y liquidaba con 45 días los contratos de los menos implicados.
Así los trabajadores consideramos el mismo proceso del ERE como una tomadura de pelo. Nosotros no queremos 24, ni 35, ni 45, ni 80 días, queremos nuestro puesto de trabajo. Aquí o en Vallmoll.
Si la dirección de esta empresa no puede garantizarnos el mismo es su deber y obligación moral buscarnos, y sobre todo, encontrarnos, uno alternativo.
Si no fuera posible esto, entonces los trabajadores nos vemos a obligados a exigirlos una indemnización acorde a todo lo anterior por cada despido que aquí se produzca, porque nos lo deben, porque nos han tratado como a idiotas, porque han sido 3 años de mentira infame, 3 años de pensar en su beneficio a costa de nuestro perjuicio.
Señores no negocien miserias y dennos lo que nos corresponde; un trabajo digno, el cumplimiento de la palabra dada.

