Lo prometido es deuda. Os debo las entrevistas que os robe a unos cuantos de vosotros. Para ser sinceros me cuesta encontrar una disculpa razonable para justificar el retraso. Quizá por dolor, por tristeza, o por el vacio interior que me ha quedado tras la ejecución del ERE. Volver a ver esos rostros, escuchar esos testimonios, me resultaba tan díficil que procura evitarlos.
Un impulso externo me ha ayudado a retomar la labor. No son tiempos para actividades lúdicas (o pijas que diría mi mujer) como puede ser el blog “instituto de estudios solarísticos”. Es hora de pelear. El enemigo ya no es Ceramicas sugrañes, es otro, pero esta ahí presente, amenazante.
También me acuerdo de Ronald Fraser y del que tomo la frase que intitula esta entrada “recuérdalo tú y recuérdalo a otros”. Fraser es un historiador expecialista en “historia oral”. Y yo no puedo seguir hurtando nuestras pequeñas historias. No sé lo importantes que serán para los historiadores del futuro, pero sí que sé lo que pueden ser para nosotros.
Tal y como dice Fraser “la historia oral, tal y como aquí se concibe, constituye un intento de revelar el ambiente intagible de los acontecimientos, de descubrir el punto de vista y las motivaciones de los participantes, voluntarios o involuntarios, [...] quienes la vivieron desde ambos bandos” ” En las épocas de aguda crisis social es cuando el ambiente cobra fuerza como factor determinante de la reacción de la gente ante los acontecimientos”.
Así pues este “docudrama” es pretencioso, por un lado pretende dar a conocer un poco de nuestra pequeña historia, de otro quiere por si mismo conseguir formar parte de esa “fuerza determinante” de reacción ante la crisis que vivimos ahora. Para que se respete a los trabajadores, para que no se nos engañe. Para denunciar lo podrido del sistema y que no nos basta la mentira de unos señores muy malos y ambiciosos han creado esto. Todos en el primer mundo somos culpables, por acción u omisión, estamos a tiempo de cambiar el rumbo.
Por otro lado, y ya con el “docudrama” decir que lo ire subiendo poco a poco. Verdaderamente colgarlo en you tube es un proceso lento y laborioso. Sobre todo por la extensión, más de 90 minutos que me veo obligado a dividir en más de 10 partes. Además, todavía está en su fase beta. Pero me doy cuenta que editarlo como merece, haciendo cortes limpios, dotando de ritmo, y puliendo el sonido, exige de un equipo que no tengo. No me alcanzó para ello con la calderilla del ERE
Hoy para comenzar cuelgo las tres primeras, en cuanto pueda subo el resto, palabra de honor, pero ya os advierto que hasta la semana que viene tal cosa no sucedera.
Por todo lo demas, si alguien lee todavía este blog, ¡Salud y República!
Edito: ya están todas las entrevistas subidas, ni más ni menos que en 11 partes. Espero que sea de vuestro agrado, se puede hacer mejor, pero creo que también peor. Ya me contareís que os parece, y que se se debe cambiar. Yo ya he visto algunos fallos, pero seguro que no todos. No dudeís en decirlos. Por cierto para el que quiera verse el reportaje o documental integro, puede utilizar el siguiente enlace a esta lista de reproducción, que automaticamente cargara las partes seguidas sin necesidad de ir buscandolas: Historias de un ERE
Y aquí las 11 partes:
Historias de un ERE. Parte 1ª
Historias de un ERE. Parte 2ª
Historias de un ERE. Parte 3ª
Historias de un ERE. Parte 4ª
Historias de un ERE. Parte 5ª
Historias de un ERE. Parte 6ª
Historias de un ERE. Parte 7ª
Historias de un ERE. Parte 8ª
Historias de un ERE. Parte 9ª
Historias de un ERE. Parte 10ª
Historias de un ERE. Parte 11ª y última


Por increíble que parezca la agonía no ha terminado. El final se acerca inexorable, pero antes debe cumplir todas las etapas. Si ya el viernes buena parte del personal de la fábrica 1 y 2 comenzó una largas y forzosas vacaciones hoy le tocaba el turno a la 3.










