Archive for the ‘historias’ Category

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Historias de un ERE. Recuérdalo tú y recuérdalo a otros.

marzo 20, 2009

Lo prometido es deuda. Os debo las entrevistas que os robe a unos cuantos de vosotros. Para ser sinceros me cuesta encontrar una disculpa razonable para justificar el retraso. Quizá por dolor, por tristeza, o por el vacio interior que me ha quedado tras la ejecución del ERE. Volver a ver esos rostros, escuchar esos testimonios, me resultaba tan díficil que procura evitarlos.

Un impulso externo me ha ayudado a retomar la labor. No son tiempos para actividades lúdicas (o pijas que diría mi mujer) como puede ser el blog “instituto de estudios solarísticos”. Es hora de pelear. El enemigo ya no es Ceramicas sugrañes, es otro, pero esta ahí presente, amenazante.

También me acuerdo de Ronald Fraser y del que tomo la frase que intitula esta entrada “recuérdalo tú y recuérdalo a otros”. Fraser es un historiador expecialista en “historia oral”. Y yo no puedo seguir hurtando nuestras pequeñas historias. No sé lo importantes que serán para los historiadores del futuro, pero sí que sé lo que pueden ser para nosotros.

Tal y como dice Fraser “la historia oral, tal y como aquí se concibe, constituye un intento de revelar el ambiente intagible de los acontecimientos, de descubrir el punto de vista y las motivaciones de los participantes, voluntarios o involuntarios, […] quienes la vivieron desde ambos bandos” ” En las épocas de aguda crisis social es cuando el ambiente cobra fuerza como factor determinante  de la reacción de la gente ante los acontecimientos”.

Así pues este “docudrama” es pretencioso, por un lado pretende dar a conocer un poco de nuestra pequeña historia, de otro quiere por si mismo conseguir formar parte de esa “fuerza determinante” de reacción ante la crisis que vivimos ahora. Para que se respete a los trabajadores, para que no se nos engañe. Para denunciar lo podrido del sistema y que no nos basta la mentira de unos señores muy malos y ambiciosos han creado esto. Todos en el primer mundo somos culpables, por acción u omisión, estamos a tiempo de cambiar el rumbo.

Por otro lado, y ya con el “docudrama” decir que lo ire subiendo poco a poco. Verdaderamente colgarlo en you tube es un proceso lento y laborioso. Sobre todo por la extensión, más de 90 minutos que me veo obligado a dividir en más de 10 partes. Además, todavía está en su fase beta. Pero me doy cuenta que editarlo como merece, haciendo cortes limpios, dotando de ritmo, y puliendo el sonido, exige de un equipo que no tengo. No me alcanzó para ello con la calderilla del ERE

Hoy para comenzar cuelgo las tres primeras, en cuanto pueda subo el resto, palabra de honor, pero ya os advierto que hasta la semana que viene tal cosa no sucedera.

Por todo lo demas, si alguien lee todavía este blog, ¡Salud y República!

Edito: ya están todas las entrevistas subidas, ni más ni menos que en 11 partes. Espero que sea de vuestro agrado, se puede hacer mejor, pero creo que también peor. Ya me contareís que os parece, y que se se debe cambiar. Yo ya he visto algunos fallos, pero seguro que no todos. No dudeís en decirlos. Por cierto para el que quiera verse el reportaje o documental integro, puede utilizar el siguiente enlace a esta lista de reproducción, que automaticamente cargara las partes seguidas sin necesidad de ir buscandolas: Historias de un ERE

Y aquí las 11 partes:

Historias de un ERE. Parte 1ª

Historias de un ERE. Parte 2ª

Historias de un ERE. Parte 3ª

Historias de un ERE. Parte 4ª

Historias de un ERE. Parte 5ª

Historias de un ERE. Parte 6ª

Historias de un ERE. Parte 7ª

Historias de un ERE. Parte 8ª

Historias de un ERE. Parte 9ª

Historias de un ERE. Parte 10ª

Historias de un ERE. Parte 11ª y última

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La burocracia y los ineptos del Ministerio de Admistraciones Públicas

marzo 11, 2009
El cabrón del burócrata ha mancillado el aparato soviético. ¡Echadlos sin piedad comandos proletrios!

El cabrón del burócrata ha manchado el aparato soviético. ¡Echadlos sin piedad, comandos proletarios!

Primero, pido disculpas a mis excompañeros de Rosa gres por utilizar este blog para algo personal. bastante saben ellos ya como se las gasta la administración. Donde leyes como las del ERE se contemplan sin pudor alguno. Pero necesito este pulpito para arremeter contra la administración pública una vez más, espero que me perdoneís, pensad que es una manera de saber de mi. Y gracias por vuestra amabilidad-

Hoy el cartero ha traído malas noticias. Un pequeño sobre lacrado con la resolución contraria al permiso de residencia de mi mujer. Ellá es bielorrusa, y madre de dos preciosos niños. Ni que decir tiene que ha sido una noticia mla, por inesperada y sus consecuencias que no nos atrevemos a calacular. Después de cinco años casados, tocaba solicitar la residencia permanente, que nosotros imaginabamos como un mero tramite. Pero no la solicitud, ha sido rechazada, mejor dicho ni siquiera ha sido tramitada. En virtud del artículo 8.2 del real Decreto 240/2007 tal solicitud debe hacerse de manera presencial y no por correo cretificado como hicimos nosotros. Pero lo más grave es que ese error, que ahora pende sobre nuestras cabezas, ha sido provocado por el propio ministerio. En su página web, para facilitar los tramites, una vez introducidos los datos del solicitante salta automaticámente la siguiente ayuda: Y todavía hay más. Por supuesto las malas noticias nunca vienen solas. La carta ha llegado hoy 10 de marzo, último día de plazo que tenía mi mujer para entregar la documentación “in person”. Que casualidad, que frialdad matemática. Mañana mi mujer sera una “irregular” o “ilegal” o como se quiera llamarlo. No tenemos especial miedo a que la echen del país, al fin y al cabo tiene descendencia hispana. Pero si tememos por su empleo. De momento va optar por no comunicar nada a sus superiores. Aunque, ¿quién sabe? quizá haya una inspección de trabajo en su empresa esta misma semana, y el desenlace sea rápido. Mejor eso que la angustia que ahora mismo le ocupa sus pensamientos. Por supuesto mañana me toca una jornada “ministerial”, si no me hacen caso y no tramitan el expediente, juro que me quedare a gusto. Aunque lo que realmente preveo es un día de nervios, desencuentros, rabia, fustración y al final, sólo al final, alivio por que admiten nuestra petición. pero habra que sudarlo. Y eso que mejor no cuento lo que han sido nuestras constantes llamadas de hoy. Nadie ha conseguido decir lo mismo que su compañero, nadie nos hadicho lo que tenemos que llevar. Incluso ha habido quien ha pensado que le estabamos tomando el pelo. así que perdonadme por esta digresión tan personal, pero tenía que soltarlo, y a ser posible manchando al MAP y su servicio de extranjeria. Y mi pequeño altavoz público es este, así que perdonadme por contaros mi penas. Para que no sea todo negativo deciros que hoy me he acordado de todos esos grandes satiricos de Swift a Quino, de Rabelais a Lem, de Cervantes a los Stugratski. Sobre todo de estos dos hermanos de Leningrado y su “Leyendas de la trika”, donde reflejaba en todo su explendor la burocracia, donde la realidad y las personas eran postergadas por las leyes, los sellos y la estulticia de los burocratas. Y así que ya veís tras el ERE, el apellido de mi hija (esa es otra historia, la pobre se ve obligada a llevar el apellido de alguién que no es de su sangre) y esto, que ganas tengo de ver a un político para comentarle cuatro cosillas sobre sus herramientas de trabajo.

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Una frase fatídica. Y sin embargo, la esperanza.

diciembre 15, 2008

“Dejad por siempre la esperanza” es la leyenda que figura a las puertas del infierno de La Divina Comedia. Efectivamente, Dante en busca de su amada Beatriz desciende al infierno, donde en su entrada se advierte que nadie debe entrar en semejante lugar con esperanza.

Y esto es lo que debe guiar nuestros actos en esta funesta semana que nos espera, que culminara con el nombre de los 84 despedidos. Y con desesperanza y resignación hemos vuelto a cortar la carretera, pocos, muy pocos, demasiado pocos. El sábado tomamos una decisión que pesa en nuestros corazones. Vagamos por la fábrica como almas en pena, y deseamos que esto acabe ya de una vez. Como Dante hemos atravesado ya los siete circulos del infierno, pero todavía nos encontramos en el purgatorio, muy lejos del paraiso, que, por descontado, no se encuentra en Vallmoll

Y ninguna esperanza debemos guardar de la última lista, la lista de los “afortunados” que vayan a Vallmoll. Cómo se esperaba, es una lista gruesa. Un clavo ardiendo al donde nos hemos aferrado antes de engordar la otra lista, la del INEM. Desgraciadamente poco puede hacer el comité, y será la empresa quién decida quien se trasladara a Vallmoll. Y que pierdan toda esperanza, si es que tienen alguna, aquellos que no se encuentren entre los 50 más caros de despedir, ellos serán los elegidos.

Pero resulta comprensible que mantegamos viva una pequeña llama de falsa esperanza. Hoy por hoy un puesto de trabajo resulta como una mujer hermosa, inalcanzable, desesperanzadora; pués,  tal y como las describía Alekxander Pushkin en “Euvgeny Oneguin” : Se me figura que llevan en sus frentes la frase estampada: “Dejad por siempre la esperanza”.

Pero todos sabemos que esa mujer tan hermosa, si nos fijamos un poco mejor, cojea un poco, sus caderas tienden a ensancharse, de la misma manera que su cerebro a mermar, incluso si nos acercamos lo suficiente comprobaremos que su aliento apesta.

Lo mismo sucede con el trabajo, en Vallmoll o en cualquier otra parte, ya no es sólo que sea cuestión de una maldición bíblica “Y te ganaras el pan con el sudor de tu frente” sino que nunca, bajo ningun aspecto será la garantia de nada. Inutil es preguntar al comité por el caso de cada uno o por “¿Y que pasaría si…?” Se nos ha demostrado que no somos más que una mercancia y ni el comité ni nadie nos puede garantizar nada. (y aquí es donde agradezco a los dioses de no pertenecer al comité).

Y sin embargo;

la esperanza es legítima, siempre que se fije en algo verdadero, en algo que tenga verdadero sentido. Al igual que el niño desea lo que no tiene, los trabajadores debemos esperar un futuro mejor, pero eso no llegara de ninguna lámpara maravillosa, habra que trabajarselo.

Y sí, perder la verdadera esperanza es un lujo que no nos podemos permitir. Como diría Fichte:

” No puedo imaginarme la situación de la humanidad como una situación que pueda permanecer, no me la puedo imaginar en absoluto cómo su último y total destino. En tal caso, todo sería sueño y engaño y no valdría la pena haber vivido y haber colaborado en este juego siempre repetido que no lleva a ninguna parte y carece de significación. Sólo en tanto que puedo considerar esta situación como medio para otra mejor, como punto de transición para otra más elevada y más perfecta, representa un valor para mí; y si puedo soportarla no es por sí misma, sino por razón de algo mejor que ella prepara”.

Fichte, El destino del hombre

Así pues no hay ninguna excusa que valga, y menos esa tan banal de “… y que vas a hacer si esto no hay quien lo cambie”; y es que la vida no es sueño, es acción.

Salud y lucha.

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El partido de la muerte. La dignidad de los oprimidos

diciembre 15, 2008

Hay historias por ahí que nos hablan de dignidad, donde heroes anonimos, no anteponen “salvar el propio culo” a algo más grande. Incluso en el futbol encontramos historias de estas.

En 1941, la Alemania nazí invadió la Unión Soviética, ocupando durante tres años, los estados bálticos, Ucrania, Bielorrusia y la parte más occidental de Rusia. En 1942 los orgullosos alemanes pretendieron demostrar a los pobres eslavos muertos de hambre quien mandaba en el mundo, incluido el futbolistico, y organizaron un partido entre el equipo del ejercito alemán y el Dinamo de Kiev

El Partido de la Muerte

En verano de 1942, el equipo de la Wehrmacht propuso al Dinamo jugar un partido en el Estadio municipal. Los alemanes fueron muy confiados al encuentro puesto que ellos eran deportistas preparados y los jugadores del Dinamo eran obreros de fábricas con escasa preparación futbolística. Comenzó el partido con las gradas a rebosar, y con los principales militares de la Wehrmacht en Ucrania en el palco. De momento todo va bien para los invasores y los alemanes meten el primer gol de la tarde, pero todo se tuerce para los alemanes y terminan el primer tiempo perdiendo 2 a 1 contra el Dinamo. En los vestuarios llega un oficial alemán y advirtió a los jugadores del Dinamo que los alemanes jamás habían perdido un partido en territorios ocupados, y que si ganaban el partido serían todos fusilados. Los jugadores volvieron al campo y, haciendo caso omiso de la amenaza, metieron el tercer gol a los alemanes. El estadio se vino abajo y, sin dar crédito a lo que veían, las gradas veían como el Dinamo marcaba el cuarto gol. Antes de llegar a los 60 minutos de partido, el árbitro dio por terminado el partido y los jugadores del Dinamo fueron conducidos a un barranco, donde inmediatamente fueron fusilados.

Hoy se les recuerda con un monumento frente al estadio del Dinamo de Kyev

Realmente esa es la versión de la leyenda, algo más aproximado a la realidad es la versión que se ofrece aquí, pero que no pierde un ápice de dramatismo, heroismo y dignidad.