Posts Tagged ‘Tristeza’

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Un día muy duro.

diciembre 16, 2008

Hoy ha sido un día especialmente amargo. Tal y cómo deciamos ayer esta semana será especialmente aciaga. El viernes se presentará la lista con los despedidos, y ya comenzamos a ver las primeras señales del final.

Por de pronto una unidad de producción, la “fábrica 3” ha conocido esta misma tarde que mañana se dejaran de producir raxolas (azulejos) en crudo. El molino y la galletera callan ya para siempre.

Y ver esta primera señal, verla en los rostros de los trabajadores de esta unidad de producción ha sido una experiencia llena de angustia. Sobre todo ver a B., quien lleva en empresa más de 30 años, no sé cuantos de ellos en el “encañe”. Las lagrimas en su rostro desencajado lo decían todo. No podía oír como sus compañeros clamaban por el final de todo esto. Él ha vivido esta fábrica, ha conocido su nacimiento, explendor y muerte. Ha reído, piropeado y llorado con sus compañeros. Él sabe que mucho de él se va con esta fábrica, que ha muerto de forma tan miserable.

Y vale que es  “la crónica de una muerte anunciada”, pero una cosa es decirlo y otra verlo. Todos sabemos lo que ocurrira, pero estamos condenados a contemplarlo, va a ser una muerte lenta y con espectadores. El drama alcanza una nueva fase, cada día veremos desaperecer algo de nuestra cotidianeidad y yo ya noto la angustia en el pecho. No soy el único.

Y si hasta ahora nos refugiabamos en le humor negro, a grandes dosis, u un poquito de (falsa) esperanza. Ahora toca seguir con el humor negro, aquel que sea tan fuerte para poder hacerlo, y abandonar esa (falsa) esperanza. El final está aquí, y la guadaña pende sobre nuestras cabezas. Lo único que nos quedan son nuestros compañeros. Por lo menos no estamos sólos en esto.

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Huellas

noviembre 13, 2008

¿qué esta usted haciendo?, le pregunté. “ahorro luz”, dijo la pobre mujer. Estaba sentada en la cocina a oscuras ya desde hacía mucho tiempo. Eso por lo menos era más fácil que ahorrar comida. Como no hay suficiente para todos, los pobres tienen que colaborar. Trabajan para los señores hasta cuando descansan en solitario.

Ernst Bloch “situación”

De que el impacto de los seres humanos se produce en forma de huellas no cabe duda. Hay muchos tipos de huellas, desde las impresas en la arena que se lleva la marea, hasta aquellas en el magma primigenio y destinadas a perdurar.

Recuerdo todavía aquella incrongüente reunión sobre el medio ambiente y la empresa, donde se nos ponía en contacto con la noción de huella ecólogica, el impacto de la actividad productiva sobre el medio que nos rodea.

Más díficil de rastrear es las huellas que dejamos en los demás, en la misma historia. Si un cronista del futuro quisiera contar nuestra historia probablemente debiera conformarse con un puñado de fotos y los documentos administrativos que deje la empresa (como el del ERE).

¿ Sería alguién entonces capaz de reconstruir nuestra pequeña historia, nuestro beve pero intenso palpito vital? Lo dudo, las huellas que dejamos los trabajadores son díficiles de localizar, apenas si tienen relevancia para un observador perspicaz. Pero para nostros, esas huellas por huecas que sean, por impregnadas de melancolía o añoranza que esten, son fundamentales, son nuestras vidas.

Todos y cada uno vamos dejando nuestras huellas en nuestros compañeros, por voluntad, omisión o error, pero son las que nos definen como personas. Y, en algunos casos, esas huellas no son tales, son surcos, profundamente marcados, llamense camaradería, afinidad o simplemente amistad.

Somos trabajadores, estamos estigmatizados, condenados, pero aún así dejaremos nuestras huellas, esas que tal vez solo seamos capaces de ver nosotros mismos.

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Joaquín Murrieta (nocturno chileno)

noviembre 8, 2008

Hoy para mi ha sido un día triste. Todavía no he asimilado todo lo que ha sucedido ni todo lo que pasa por mi cabeza. Me acuerdo de Joaquín Murrieta, el solitario insurgente, el chileno azotado por la codicia  humana. Os dejo yo me voy a la cama a despejar mis ideas.

¿Donde está el atrevido jinete?

vengando a su pueblo y su gente

¿Donde esta el solitario insurgente,

en que niebla ocultó su vestuario?

¿Donde estan su caballo y su rayo?

¿Donde acechan sus ojos ardientes?

Lo dice la arena que tragó la sangre de los desdichados

Galopa, galopa

Lo dice la luna que ahí va la venganza en esa montura

Va certero y seguro este rayo

Vengando en la noche a los suyos

Sin bandera, sin ley, sin destino, solo tiene un dolor asesino

Hay nocturno chileno distante azotado por…

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Una mala noticia

noviembre 4, 2008

Aunque a veces nos resulte díficil de creer la vida continua más alla del recinto de la fábrica. Con sus rutinas, con sus alegrias y con sus malos ratos. Y a veces, sobre todo en los peores casos, la vida trasciende los muros y nos golpea en la cara.

Hoy ha muerto el padre de un compañero, de Javier Gil, de laboratorio. Uno se entera de semejante noticia como sucede en estos casos, un frio papel en el tablón de anuncios, un comentario grave de un compañero, y poco más que decir, que la vida sigue (con una punzada más en el corazón).

Javi, de parte de toda la plantilla de Rosa Gres: un abrazo, ya nos conoces y nosotros somos de pocas palabras y hondas emociones, por lo que como tributo a la memoria de tu padre te dedicamos los inmortales versos de Jorge Manrique “coplas por la muerte de su padre”, cantados por Paco Ibañez.

Descanse en paz.